IMPERIALISMO Y CONTRAPESOS: DEL MOVIMIENTO DE PAISES NO ALINEADOS A LA “GUERRA CIVIL” EN SIRIA


  Hace un tiempo atrás, me llegó por whatsapp el afiche que se observa… “Somos la banda de Al Assad y Kadafi, somos los herederos de Evita y de Perón. Somos la Tercera Posición”,  con fotos de Eva, Perón, Bashar al Assad, Kadafi y Arafat. Esto me hizo reflexionar sobre las reminiscencias de aquella “tercera posición” manifestada por el peronismo desde, al menos, 1947. Aquel año, el General Perón expuso su doctrina geopolítica en un discurso transmitido por radio y replicado en varios países de todo el mundo. En el último párrafo de esa declaración, Perón profesaba: “El propósito de trabajar incansablemente por esta causa, con el convencimiento de que la guerra no constituirá una solución para el mundo, cualquiera sea el grupo social que logre sobrevivir a la hecatombe; porque la miseria, el dolor y la desesperación en que quedará sumida la humanidad castigará a todos por igual, y el caos apocalíptico sobrevendrá como corolario de los tremendos errores que hoy están cometiendo los hombres que preparan una lucha que significará la destrucción más espantosa que se haya conocido. Sólo salvará a la humanidad la paz constructiva, jamás la noche destructora de todos los valores materiales, espirituales y morales”[1].
  De esta manera comenzó una tendencia global que luego se cristalizó en el Movimiento de Países no Alineados. Pero si hubo “Tercera posición” y “No alineados” faltaría explicar por qué.

El imperialismo
  El imperialismo es la doctrina por medio de la cual un país impone sus intereses particulares sobre otros países. Este fenómeno tal cual se lo conoce en el presente comenzó a tomar forma durante la segunda mitad del siglo XIX en Europa, gracias a una confluencia de diversos factores. Citando el factor económico, países como Gran Bretaña y la joven Alemania aceleraron su proceso de industrialización en una secuencia de retroalimentación que involucraba importantes desarrollos tecnológicos, la obtención de materia prima mediante el control efectivo de territorios en ultramar y la supremacía bélica.
  Así, las grandes potencias europeas salieron al mundo con el fin de conquistar territorios en ultramar, ya sea para adquirir materias primas para sus industrias, para conseguir mercados para sus productos, para obtener mano de obra barata (en el mejor de los casos, sino esclava) o para garantizar rutas de transporte. En la era del imperialismo colonial, África y Oriente fueron las presas predilectas. Como lo afirma Hobsbawm “(…)la mayor parte del mundo ajeno a Europa y al continente americano fue dividido formalmente en territorios que quedaron bajo el gobierno formal o bajo el dominio político informal de uno u otro de una serie de estados, fundamentalmente el Reino Unido, Francia, Alemania. Italia, los Países Bajos, Bélgica, los Estados Unidos y Japón (…)”[2]. En definitiva, la creación de una economía global que alcanzó y entrelazó los más recónditos puntos del planeta fue el vector del reparto territorial de un cuarto del mundo en una docena de países. Pero graficarlo con cifras es más pedagógico: Argentina posee, actualmente, una superficie de 2,78 millones de km² y la provincia de Buenos Aires tiene unos 307.571 km², mientras que en aquél proceso “El Reino Unido incrementó sus posesiones en unos diez millones de kilómetros cuadrados, Francia en nueve millones, Alemania adquirió más de dos millones y medio y Bélgica e Italia algo menos. Los Estados Unidos obtuvieron unos 250.000 km² de nuevos territorios, fundamentalmente a costa de España, extensión similar a la que consiguió Japón con sus anexiones a costa de China, Rusia y Corea. Las antiguas colonias africanas de Portugal se ampliaron en unos 750.000 km² (…)”[3].
  Esta carrera de anexión se sostuvo filosófica y políticamente a través de la teoría de los estadíos evolutivos o, mejor dicho, la aplicación de la Teoría de la Evolución al devenir histórico cultural de los diferentes territorios asimilados. En comparación, los colonizadores de américa argumentaron la conquista principalmente (pero no solamente) en la evangelización. Ahora bien, esta nueva ola evangelizadora venía de la mano de otro tipo de dogma: el llamado progreso o la civilización europea versus la barbarie del nativo. En nombre de la civilización los grandes imperios devoraron territorios, seres humanos y todo aquello que les sea útil en su carrera por enriquecerse económicamente.
  Después de las dos guerras mundiales, las potencias vencedoras se repartieron el botín territorial. De esta manera, luego de la Primera Guerra Mundial tanto Alemania, el imperio austro-húngaro, como el otomano fueron desmembrados quedando bajo la égida de los países victoriosos. Incluso antes que los rifles callaran, Francia, Inglaterra e Irlanda firman el acuerdo Sykes-Picot, el cual fue el punto de partida para la disposición territorial que tiene hoy la región de Medio Oriente. Firmado en forma secreta el 16 de mayo de 1916, se vuelve público cuando los bolcheviques encuentran una copia en los archivos del Zar, durante la Revolución de Octubre.
  Las conferencias de Yalta, Postdam y Teherán fueron las reuniones donde se “discutió” el nuevo orden geopolítico luego de Segunda Guerra Mundial. Tanto EEUU como la Unión Soviética daban comienzo a un período de enfrentamientos indirectos, o sea, a través del patrocinio de terceros países.
Por supremacía territorial, comercial-económica, militar no puede negarse que Gran Bretaña luego de la primera posguerra y Estados Unidos junto con la Unión Soviética en la segunda posguerra eran sendos imperios. De esta manera, los líderes imperiales actuaron en consecuencia haciendo prevalecer los intereses de sus patrias.

El Movimiento de Países no Alineados[4]
Dicho movimiento comenzó a adquirir entidad política internacional luego de la Conferencia de Badung, en 1955, con la participación de Indonesia, India, Birmania, Ceilán, Paquistán, Afganistán, Arabia Saudita, Camboya, China Popular, Egipto, Etiopía, Filipinas, Costa de Oro (hoy Ghana), Irak, Irán, Japón, Jordania, Laos, Líbano, Liberia, Libia, Nepal, Siam (hoy Tailandia), Siria, Sudán, Turquía, República Democrática de Vietnam, Vietnam del Sur y Yemen (del Norte), países en los que se perciben diferencias ideológicas y políticas significativas entre sí como para que puedan ser visualizados como conformando un "tercer bloque". Pero aunque no lo son, pesan más los problemas que afligen a unos 1.350 millones de habitantes representados.
  Bandung está considerada como la piedra fundacional, tanto para el "tercermundismo" como para el "no alineamiento". Los países afroasiáticos (los de América Latina no estuvieron representados) accedían así a la escena mundial con líderes de primera magnitud, que eran representativos de luchas y objetivos que no siempre encontraban eco en las reuniones de las Naciones Unidas.
  En la época de Bandung no llegarían a diez los países africanos que gozaban de independencia y soberanía efectivas, en tanto el resto continuaba sujeto a las pautas del colonialismo tradicional.
En 1960, durante la celebración de la XV Asamblea General de la ONU, eran admitidos como miembros 17 “nuevos" países de Asia y África. Se hacía más pronunciada la oscilación en la relación de fuerzas, ahora con un ingrediente inédito que alteraba cualitativamente el cuadro habitual: la presencia de una Cuba combativa, como factor disidente dentro del marco de la omnímoda hegemonía de Estados Unidos en América Latina. Fue durante esa reunión de la ONU que sesionaron separadamente líderes del nivel de Nasser, Nehru, N'Krumah, Sukarno y Tito, y de sus charlas habría surgido la necesidad de la celebración de la Primera Conferencia de los Países No Alineados al año siguiente. Para ello fue menester una reunión previa, el 26 de abril de 1961, entre los presidentes de la República Árabe Unida (Nasser) y de Yugoslavia (Tito), cuya consecuencia fue una invitación a jefes de Estado y de Gobierno de veintiún países, proponiéndoles la celebración de una reunión tendiente a lograr el mejoramiento de las relaciones internacionales y la renuncia a la política de fuerza o de compulsión.
  La Primera Conferencia Cumbre de Países No Alineados se realizó del 1º al 6 de septiembre de 1961 en Belgrado, Yugoslavia, con la participación de 25 miembros plenos, observadores de tres países latinoamericanos (Bolivia, Brasil y Ecuador) y representantes de 35 movimientos de liberación nacional, de partidos y otras entidades afines. Al término de la reunión de Belgrado se emitieron dos documentos, denominados respectivamente "Declaración de los Jefes de Estado o de Gobierno de los Países No Alineados" y "Peligro de guerra y llamado en favor de la paz".
  La IV Conferencia Cumbre de Países No Alineados, ocurrida el 5 de septiembre de 1973 en Argelia está considerada como la de mayor significación entre todas las celebradas hasta esa momento, no solo por el gran número de participantes (75 países miembros de pleno derecho entre ellos, Argentina y Perú por primera vez), sino también por la jerarquía de las representaciones y por la importancia de los temas tratados, el debate ideológico en que por primera vez se abordó el papel de los países socialistas en relación con los No Alineados y las conclusiones aprobadas. La conferencia observó que desde 1970 la situación internacional se caracterizaba por un afianzamiento de las corrientes pacifistas en el mundo desarrollado, y por la tensión en otras áreas agravada por el deterioro de las condiciones económicas en los países subdesarrollados.
  El acento "liberacionista" se puso de manifiesto a través de la representación oficial de movimientos admitidos en la reunión: Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA), Partido Africano por la Liberación de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), Partido Unión Popular de Seychelles (SPUP), Movimiento de Liberación Nacional de las Comoras (MOLINACO), Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO), Organización Popular de Africa Sudoccidental (SWAPONamibia), Organización de Liberación de Palestina (OLP), Comisión de Liberación de Palestina (CLP), Comisión de Liberación de Sao Tomé y Príncipe, Partido Socialista de Puerto Rico (PSP), Frente de Liberación de la Costa de los Somalíes -actual Djibuti- (FLCS), Movimiento de Liberación de Djibuti (MLD), Congreso Nacional Africano (CNA-Sudáfrica), Congreso Panafricanista (PAC-Sudáfrica), Unión del Pueblo Africano de Zimbabwe (ZAPU) y Unión Africana de Zimbabwe (ZANU).
  Fue en Argelia donde por primera vez se produjo una aproximación de las posiciones tradicionales del No Alineamiento hacia las del campo de los países socialistas. En este sentido, se menciona el discurso del primer ministro cubano, Fidel Castro, como pieza ideológica que lo explicita y lo sustenta. En el análisis político formulado, se mencionan como las principales causas de la permanentemente incrementada disparidad que aflige al mundo subdesarrollado, los variados métodos de dominación económica y explotación neocolonialista, habida cuenta de su responsabilidad por la continuación del control de sus recursos, no obstante el éxito alcanzado en cuanto a independencia y soberanía políticas.

La “guerra civil” en Siria
  Con la caída del llamado “Campo Socialista” al inicio de los ´90, aquel mundo bipolar estalló por los aires, convirtiéndose en un sube y baja en el cual juega una sola persona. Se desvaneció cualquier posibilidad de contrapeso a la potencia hegemónica que reinó desde entonces la geopolítica: Estados Unidos.
  Pero la desestabilización de la región de Oriente Medio y el norte de áfrica comenzó a gestarse mucho antes de los años 90. En 1979, la CIA decide apoyar a un grupo de extremistas islámicos en la socialista Afganistán. El jefe de ese grupo era el multimillonario saudí Osama Bin Laden.
Por ese entonces, Osama era condecorado con el título de “Guerrero anti soviético”. Este es solo uno de los casos en los que Estados Unidos financia un grupo paraestatal con el fin de desestabilizar o derrocar gobiernos díscolos a su dominio.
  Llegamos, por fin, al año 2010. Una serie de protestas en los países árabes del norte de áfrica y medio oriente sacude a los vetustos y añosos gobiernos de aquellos. De esta manera surgen reclamos legítimos de mayores libertades democráticas (al estilo occidental) y ni lerdos ni perezosos, los Estados Unidos aprovechan la situación para imponer su agenda. Tanto Libia como Siria fueron sumidos en la más despiadada guerra. Por ejemplo en Libia, Gadaffi es asesinado por subsidiarios de la OTAN desatando el más absoluto caos. 
  Por el lado de Siria, las protestas comenzaron en marzo del 2011 pero fueron fogoneadas desde al menos 1 año antes a través de la embajada de Estados Unidos en el país. Tomando un rol protagónico en el atizado del conflicto, el embajador Robert Ford, quién estuvo en su cargo de 2010 hasta 2014 intentó capitalizar la revuelta social para los intereses estadounidenses[5]. Así fue como, a la dinámica de los reclamos “desde abajo” se le impuso la relación de poder “desde arriba” a través de la OTAN principalmente.
Una vez que el gobierno sirio se debilitó gracias a las innumerables cantidades de armamentos inyectados a cuanto grupo anti-assad se haya encontrado (política que continúa hasta el presente), la mitad del país cayó finalmente en manos del Estado Islámico. En enero de 2017 el frente militar de esta organización terrorista se encontraba a 150 kms de la ciudad de Damasco. Aprovechando el declive del poder central, en la frontera turca los kurdos comenzaron a hacer su juego: un acuerdo con Estados Unidos de provisión de armas y capacitación por 10 años[6]. Así, esta fuerza estadounidense-kurda con algunos elementos árabes, comenzó a conquistar territorio hacia el este del río Éufrates.
  De todas formas la taba ya había empezado a darse vuelta para finales del 2015. El presidente sirio, Bashar al Assad, llamó a Rusia para que intervenga en su favor. A cambio, Siria cedió la base naval de Tartús por 49 años, en la estratégica costa norte del Mediterráneo. Además, tanto Irán como las milicias chiíes Hezbollah (del Líbano) y Hashid al Shaabi (de Irak) comenzaron a operar en el teatro de guerra sirio.   La primera gran victoria del llamado “Eje de la Resistencia” se dio en diciembre de 2016 en la ciudad norteña de Aleppo contra los herederos de Al Qaeda: el llamado Frente Al Nusra. A partir de allí se da un avance de escalas y victorias sin precedentes en la historia militar moderna: Organizado en 3 grandes frentes, el ejército sirio fijó su mira hacia el este y comenzó a derrotar al ISIS, el cual seguía aterrorizando a Europa con sus atentados en manos de “lobos solitarios”. Luego de la recaptura de Palmira, en el frente central, los estrategas del Estado sirio y sus asesores rusos evaluaron la posibilidad de adentrarse en el desierto para levantar el bloqueo de la ciudad de Deir Ezzor y recapturar los estratégicos pozos petroleros y de gas, ubicados en el centro este del país. De vital necesidad económica, esos pozos estaban en manos de los terroristas y era una de sus principales fuentes de financiamiento (quedará en la inquietud del lector el hecho de averiguar quién le compraba el petróleo a ISIS). Así fue como, en una espiral virtuosa, el Ejército sirio y sus aliados fueron avanzando hacia el este metro a metro, a sangre y fuego para concretar una doble estrategia de socavar el sustento económico de ISIS y solucionar el gravísimo déficit energético de la economía y de los civiles. Más conquistas, más petróleo, más conquistas.
  Luego de asegurar la reconquista de Palmira, el frente norte fue avanzando por las costas del Éufrates  y el frente sur borró la presencia terrorista de las fronteras con Jordania e Irak. Las ciudades cayeron una tras otra hasta que finalmente, el 20 de noviembre el Ejército Árabe Sirio y sus aliados recuperan la última ciudad que quedaba en manos de ISIS: Al Bukamal, ubicada en el extremo sudeste de Siria, conexión clave con Irak.
  Las atrocidades cometidas por el Estado Islámico en Siria no merecen ser descriptas. Tan solo hace falta una breve búsqueda en Google para tomar dimensión de ellas. Asimismo, las fuerzas que se declaran “opositoras” pero que no forman parte del Estado Islámico han competido en fiereza y en crueldad con éstos.

Siria en la lente de occidente
  Siria dejó de ser una moda informativa luego de que las tropas del Ejército Árabe Sirio, junto a sus aliados, liberaron la ciudad de Aleppo en diciembre pasado. En aquél entonces, como en todo el desarrollo de esta guerra-invasión[7], los medios de comunicación de este lado del vecindario construían una bella mercancía apta para consumir en los prime time televisivos: bombardeos de últimos hospitales, hambrunas producto del bloqueo del gobierno, ataques químicos, rescates de personas atrapadas bajo los escombros de algún edificio bombardeado, últimos mensajes y hasta una niña siria de 7 años que tuiteaba en perfecto inglés. Después de que la liberación se efectivizó, toda esta metralla de inventos y mentiras que interpelaban al sentimentalismo pequeñoburgués comenzaron a fenecer, una tras otra[8].
  De repente se descubrió que en los barrios alepinos controlados por los terroristas no había 200.000 civiles, sino que estaban vacíos, fue por esto que las fuerzas gubernamentales avanzaron con tanta rapidez. Los “últimos hospitales” no cesaban de desaparecer: todos los días se bombardeaba el último hospital de Aleppo. Los presuntos ataques químicos eran ilógicos en una coyuntura táctica en la que el ejército estaba arrasando a los terroristas y que, además, según la OPAQ desde 2014 no poseía ningún arma de ese tipo en su inventario[9]. Pero lo más espeluznante de todo fue la fabricación de bombardeos y rescates por parte de los bomberos de Al Qaeda: los llamados Cascos Blancos o White Helmets. Esta organización era tan neutral y humanitaria que le daba la flexibilidad a sus miembros para ser terroristas armados con la cámara apagada y rescatistas cuando ponían a grabar a su Go Pro[10]. El cénit de toda esta sangrienta fábula fue cuando Netflix grabó un documental de estos terroristas y ganaron un premio Oscar, lo cual en definitiva es totalmente coherente con los intereses concretos de Estados Unidos en Siria.
  Luego encontramos a la cándida Bana Alabed. Esta niña siria de 7 años tuiteaba desde la ciudad de Aleppo expresando su temor por la llegada del Ejército sirio, interpelaba a Obama para que pare el avance gubernamental y escribía a los financistas británicos de los terroristas para que “frenen a Al Assad y a Putin”. Luego de que los televidentes y lectores se secaran las lágrimas, la verdad también brotó: Tanto el padre como la madre de esta niña eran fervientes militantes del Frente Al Nusra, otro sello de goma de Al Qaeda.     Hoy la familia Alabed vive en Turquía, ese mismo país que robó todas las líneas de producción de las fábricas de Aleppo (la ciudad más industrializada del Cercano Oriente), sencillamente porque el Sultán Erdogan reconoció que era una buena oportunidad para eliminar a la competencia en la producción textil[11].
  Así es como luego de 400.000 muertos y desaparecidos[12], la destrucción total del entramado socioeconómico de una nación y la obliteración de la infraestructura, el pueblo sirio, sus dirigentes y el incalculable aporte de los aliados están torciendo el rumbo de la guerra hacia una victoria definitiva. La fábrica de post verdad, el financiamiento a terroristas, la invasión y el bombardeo indiscriminado a civiles no pudo contra la resiliencia de un pueblo y sus gobernantes.

Excurso: Frenos y contrapesos
  Todo lo antes descripto no es una conclusión de años de estudio y de lecturas sesudas. Lo expresado en líneas anteriores se desprende de “matrices operativas” y de comprobaciones empíricas: las mismas fuerzas imperialistas que quisieron desmembrar a Siria aplicaron la misma receta en otros momentos. En Kuwait con las incubadoras, en Irak con la acusación de poseer armas de destrucción masiva, en el reciente asesinato de Gadafi[13]… y podemos llenar una biblioteca entera con ejemplos. Sólo basta con estar atentos, ser curiosos y verificar la información. Porque la caca siempre huele a caca, en 1990, en 2003 o en 2011.
  Para otro momento quedará el análisis sobre algunos movimientos que se cuelgan el cartel de “izquierdas” y que apoyaron (o apoyan) a las fuerzas terroristas que proyectaron despedazar a Siria y entregarla como ofrenda a los poderes occidentales. Esos mismos terroristas que desean implementar la Ley Islámica en un país laico aconfesional, aquellos terroristas que comían corazones de los soldados sirios asesinados, esos mismos que capturaron a un niño palestino en un hospital y lo decapitaron. Cuando llegue el momento de pagar la cuenta, a algunos no les alcanzará la vida.
  El gobierno sirio no es ni fue perfecto. Bashar al Assad no es Nasser ni Putin es Brezhnev, ni tampoco occidente es un “espejo fiel” en donde Siria pueda reflejarse, de hecho ocurre todo lo contrario: las potencias, tanto EEUU como los países europeos, dan clases de moral con la bragueta baja. Dicho lo dicho, lo que sigue tiene fuerza de ley: todo análisis de la historia reciente de Siria debe partir de la premisa básica de que los problemas de Siria sólo deben ser resueltos por los sirios, con recetas sirias. Pareciera ser que, por desgracia, el único lenguaje que entienden los terroristas (y el imperialismo invasor) es el de las armas y así el pueblo sirio los está derrotando. Mientras tanto, en el oeste del mundo habla el silencio, lloran las viudas de la “oposición moderada”. Con Siria no pudieron. El imperialismo está de luto a través del cual se abre una nueva configuración del poder en esa región, donde Irán y Rusia están actuando de contrapeso de ese “sube y baja” en el que solitariamente se encontraba Estados Unidos desde el final de la Guerra Fría.   





[1] http://historiadelperonismo.com/mensaje-a-los-pueblos-del-mundo-acerca-de-la-tercera-posicion-y-del-tercer-mundo/
[2] HOBSBAWM E. La era del Imperio: 1875-1914, Buenos Aires, Crítica 2009, p.66.
[3] Íbid. P.68
[4] Inciso extraído íntegramente de www.quebracho.org/inicio/.../Historia_del_Movimiento_de_Paises_No_Alineados.pdf
[5] http://www.hispantv.com/noticias/siria/358151/eeuu-exembajador-robert-ford-retirar-oposicion-al-asad-derrocar
[6] http://www.annurtv.com/nota/20177-annurtv-eeuu-y-las-brigadas-kurdas-firman-un-contrato-de-cooperacion-militar-por-10-anos.html
[7] Aquí, una cadena de tweets que explican cómo desembarcó la “primavera árabe” en Siria https://twitter.com/_ju1_/status/640282931236327425
[8] Se adjunta una compilación de mentiras y escenificación de bombardeos: https://twitter.com/_ju1_/status/780441632168677376
[9] La OPAQ, Organización para la Prohibición de Armas Químicas fiscalizó junto a una misión de la ONU la destrucción de este tipo de armamento dentro de la República Árabe Siria, según consta en la página de la organización: https://www.opcw.org/fileadmin/OPCW/CSP/C-19/es/c1904_s_.pdf
[10] Compilación de videos y pruebas fotográficas en https://twitter.com/_ju1_/status/760899265224900608
[12] http://www.citypopulation.de/Syria.html
[13] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=130816

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